Bienvenido a GA 2017 Por Junta de Superintendentes Generales

Oh, Señor de la Iglesia, bienvenidos a la 29ª Asamblea General y Convenciones de la Iglesia del Nazareno. Nuestra iglesia está activa en 162 áreas del mundo. Ustedes están aquí tanto para representar a sus distritos locales y congregaciones locales como para participar como miembros de esta expresión global del reino de Dios. Que la unidad del Espíritu nos marquen a cada uno de manera poderosa mientras trabajamos y adoramos juntos.
Le agradecemos el esfuerzo que ha hecho para unirse a nosotros. Oramos para que Su presencia y poder se manifieste entre nosotros.
Nuestro tiempo juntos en la Asamblea General 2017 será único. Nunca antes y nunca más este grupo particular de personas se reunirán en este lugar y tiempo en particular. El Autor y perfeccionador de nuestra fe nos ha unido para sus propios propósitos. Sus oraciones, sus historias, sus ministerios son partes insustituibles de este momento en Su historia. Esperamos que participes plenamente en las oportunidades de aprendizaje, crecimiento, compañerismo y adoración. En la Sala de Exposiciones, en las convenciones auxiliares, en los vestíbulos de los hoteles, en los servicios de adoración o en los restaurantes cercanos, puede sentir la alegría de ser parte del pueblo de Dios uniéndose con el propósito de participar en la misión de Dios.
Echa un vistazo a todas las exposiciones, contar tu historia como parte del proyecto de historia oral, visitar las salas de oración, asistir a talleres, reír con los amigos, hacer nuevos amigos. Permita que nuestro Padre Celestial, y la familia llamada por Su nombre, le bendiga mientras nos presentamos a un Cuerpo, un Espíritu, una Esperanza, un Señor y una Fe.

EL ÉXITO Y TU

*EL ÉXITO Y TU*

¿Cuántas veces nos hemos propuesto algo en la vida, y lo dejamos por falta de fe o de confianza ?. Doy por seguro que ha ocurrido muchas veces, al menos, a mi me ha pasado muchas, porque todos emprendemos proyectos o desafíos en la vida, y que luego, por diversas razones no acabamos de conseguir. Lo cierto es que no todo en esta vida se consigue fácilmente y necesitamos para salir adelante, mucha fuerza de voluntad y perseverancia.

Lo normal es experimentar dificultades, situaciones que no salen como uno las planea generalmente. Eso no quiere decir que lograr la meta trazada sea imposible, como muchos interpretan, sino que es todo lo contrario: demoramos un poco mas pero eso es todo. ¡La actitud que ponemos es la clave de todo!.

¿Cómo uno afronta un problema?, ¿Qué posición tomas frente a una inconveniencia?. Tener la actitud correcta hace toda la diferencia. La idea esencial es tratar de ver las dificultades como oportunidades. Los obstáculos pueden ayudar a sacar lo mejor de ti, porque la perseverancia es clave, pero el esfuerzo y fe es tu arma secreta segura al éxito.

Saber identificar el problema correctamente es importantísimo para estar enfocados en buscar la mejor manera de solucionarlo, dispuestos a probar cosas nuevas, hallar las soluciones fuera de lo habitual y lejos de nuestra área de confort y seguridad.

*Recuerda, si abandonas un proyecto a la mitad del camino nunca sabrás cuál hubiese sido el resultado final. ¡No renuncies nunca… persevera y triunfarás!*

Los Tres Tamices

En la antigua Grecia Sócrates tenía una gran reputación de sabiduría. Un día vino alguien a encontrarse con el gran filósofo y le dijo:
– ¿Sabes lo que acabo de oír sobre tu amigo?
– Un momento, – respondió Sócrates – antes de que me lo cuentes, me gustaría hacerte una prueba, la de los tres tamices.
– ¿Los tres tamices?
– Sí,- continuó Sócrates – antes de contar cualquier cosa sobre los otros, es bueno tomar el tiempo de filtrar lo que se quiere decir. Lo llamo el test de los tres tamices. El primer tamiz es la verdad. ¿Has comprobado si lo que me vas a decir es verdad?
– No, sólo lo escuché.
– Muy bien. Así que no sabes si es verdad. Continuamos con el segundo tamiz, el de la bondad. Lo que quieres decirme sobre mi amigo, ¿es algo bueno?
– ¡Ah, no! Por el contrario.
– Entonces,- cuestionó Sócrates – quieres contarme cosas malas acerca de él y ni siquiera estás seguro de que sean verdaderas. Tal vez aún puedes pasar la prueba del tercer tamiz, el de la utilidad. ¿Es útil que yo sepa lo que me vas a decir de este amigo?
– No, en serio.
– Entonces,- concluyó Sócrates – lo que ibas contarme no es ni cierto, ni bueno, ni útil; ¿por qué querías decírmelo?
Mejoremos nuestra vida y sociedad. Un fuerte abrazo.

La Era del Conocimiento